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Que se necesita: Dos tarros de 300g. de conserva de alcachofas en aceite de oliva, en total unos 600g. de peso neto, seis dientes de ajos , perejil fresco, 18 piezas de almejas blancas medianas, una taza de caldo corto de pescado, una copa de manzanilla, el jugo de medio limón, sal y pimienta. Como se hace: Escurrimos un poco las alcachofas para suprimir el exceso de aceite. Picamos los dientes de ajo y sofreímos en aceite, añadiendo abundante perejil finamente picado. Abrimos al vapor las almejas para comprobar que no tienen arena y las salteamos con aceite en un fondo de harina tostada, el jugo de limón y la copa de manzanilla. Rescatamos las almejas y las reservamos en un cazo aparte. Incorporamos el sofrito de ajo y perejil y la taza de caldo de pescado, ligando el conjunto mediante una espátula. Añadimos las alcachofas al guiso, dejando espesar unos diez minutos a fuego suave. Por último, se añaden las almejas y se tapa el guiso una vez llevado a ebullición. Presentación: Una fuente medio honda de porcelana es el ideal de presentación. La única decoración que admite el plato es una ramita de perejil o perifollo. Tiempo de preparación y dificultad: Treinta minutos bastan para cocinar este suculento combinado de huerta y mar y no se precisan más que conocimientos elementales y una mínima concentración para coronar con éxito la preparación de esta fórmula. Comentarios: Al tratarse de una receta de clásica salsa verde es preciso picar el perejil al máximo al objeto de que suelte el colorante natural verde que da color al guiso y espesar incorporando harina o maicena diluidas en el caldo corto. El calor permite la emulsión de todos los ingredientes pero si se enfrían, el aceite tiende a separarse y afeará la presentación. |
