Cris Lincoln nació el 15/5/51 en Barcelona. Está casada y tiene tres hijos. Su padre era un gran cazador y un gran gastrónomo, y con él viajó por todo el mundo (siendo una niña, por ejemplo, iba con él a cazar a África). Estudió en los mejores colegios de Francia, Inglaterra, Irlanda y Suiza. Viajera incansable, ha visitado en incontables ocasiones Italia, India, Filipinas, Japón, México, Estados Unidos y el norte de Europa, y ha recibido cursos de cocina en las más prestigiosas escuelas del mundo.

Estuvo varios años viviendo en Shangay (China), durante los cuales amplió sus conocimientos sobre la cocina oriental, a la vez que daba a conocer la cocina española organizando varias jornadas gastronómicas en algunos de los mejores hoteles de Oriente. En España ha vivido también en Logroño, donde aprendió a amar el vino y toda la cultura que rodea a éste, y donde se convirtió en una experta en conservas; ese “ojo clínico” le permitiría, años después, montar su propia empresa de selección de los mejores productos en conserva, MamaCris, especializada en la búsqueda de las mejores delicatessen: espárragos, alcachofas, perdiz, lentejas, erizos, alubias, habas, codorniz, menestra, borraja, cardo... La revista ¡HOLA!, en su Especial Cocina 2003, publicó un reportaje con recetas suyas de ocho páginas titulado “Comer bien con conservas”.

Tiene miles de recetas de todo el mundo –que ha ido recopilando de toda revista que ha caído en sus manos– y una impresionante colección de libros sobre gastronomía. Precisamente, en la actualidad, prepara una innovadora colección de libros de recetas –con un enfoque muy diferente a otras que hay en el mercado– para una importantísima editorial, y un programa de cocina para una de las plataformas digitales. Como posee una capacidad innata para decorar las mesas, así como un gusto exquisito para convertir lo corriente en algo especial, además de las recetas, ofrece utilísimos consejos sobre cómo presentar los platos en la mesa, con poco esfuerzo y mucha imaginación.

Ha sido socia del diseñador de moda Antonio Miró, con el que montó la tienda Groc de la calle Muntaner, en Barcelona, donde también ha llevado la Administración y Relaciones Públicas del Sandvig, un barco de lujo, atracado en las costas catalanas, que se alquila para cruceros y grandes fiestas. Por su saber estar, su impecable educación, sus conocimientos del protocolo internacional y su poder de persuasión, sus amigos la conocen como “la Martha Stewart española”.

Las anécdotas de sus viajes por todo el mundo y de sus experiencias son por sí solas tema para un libro.