
Que se necesita: Dos latas de setas variadas en conserva de unos 250 gramos, 100g. de paletilla ibérica en lonchitas, un frasco de 150g. de salsa bechamel en conserva, 6 hojas de pasta de lasagna, queso parmesano rallado.
Como se hace: Primero hay que preparar las setas abriendo las latas y enjuagándolas en agua fresca y el jugo de medio limón. A continuación hervimos al dente en agua con sal gorda las seis hojas de pasta y enfriamos para evitar que se hagan demasiado. Reservamos. En una sartén mezclamos la mitad del contenido del frasco de Bechamel con las setas previamente cortadas en picadillo, añadiendo un poco leche que compense la pérdida de líquido que se produce en el proceso de calentamiento. Una vez humeante la mezcla se montan dos lasagnas de tres pisos alternando pasta, la bechamel con setas y las lonchas de paletilla. Se disponen las dos lasagnas en una fuente de horno y se napan con el resto de la salsa bechamel previamente diluida en leche y el queso rallado. Se hornea durante diez minutos y se gratina con el resto del queso rallado.
Presentación: Si usamos una fuente de horno blanca de porcelana esta misma nos sirve para presentar el plato en la mesa. Podemos adornar con cebollino picado o un ramillete de perifollo.
Tiempo de preparación y dificultad: Cuarenta minutos se precisan para llevar esta receta a la mesa y su grado de dificultad es medio.
Comentario: Siempre es aconsejable limitar el número de ingredientes en conserva de manera que si se dispone de tiempo es preferible montar la salsa bechamel uno mismo, lo que permite controlar el grado de espesura y así facilitar que el plato quede cubierto por una salsa más bien líquida. Eso nos evita manipular la salsa en conserva añadiendo leche con el riesgo subsiguiente de que nos quede excesivamente líquida o demasiado espesa.
